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Neumonía causada por Mycoplasma Pneumoniae: Qué es, cuáles son los síntomas y cómo se trata
La Mycoplasma Pneumoniae es una bacteria que puede causar diversas infecciones respiratorias, siendo la Traqueobronquitis y la Neumonía las más comunes.
La Neumonía es una enfermedad respiratoria que puede tener diversas causas, pero una de las más comunes en poblaciones jóvenes y adultas es la Neumonía atípica causada por Mycoplasma Pneumoniae, que está teniendo un aumento en el número de casos en Chile. Este microorganismo, caracterizado por su pequeño tamaño y falta de pared celular, presenta un cuadro clínico distinto al de otros agentes causales.
¿Qué es la bacteria Mycoplasma Pneumoniae?
Mycoplasma Pneumoniae es un tipo de bacteria atípica que pertenece al género Mycoplasma. Su característica distintiva es la ausencia de una pared celular, lo que le otorga flexibilidad estructural pero también resistencia a ciertos antibióticos, como los betalactámicos (penicilinas y cefalosporinas).
Este microorganismo es una causa común de infecciones respiratorias en humanos, especialmente entre niños mayores, adolescentes y adultos jóvenes.
Es responsable de hasta el 20-40% de las Neumonías Adquiridas en la Comunidad (NAC) y, aunque los síntomas suelen ser leves, puede ocasionar complicaciones graves si no se trata adecuadamente.
¿Cómo se transmite Mycoplasma Pneumoniae?
La transmisión de Mycoplasma Pneumoniae ocurre principalmente a través de:
- Gotitas respiratorias: se liberan cuando una persona infectada tose, estornuda o habla
- Contacto cercano: es más común en entornos cerrados como escuelas, hogares y cuarteles militares
El período de incubación de esta bacteria oscila entre 1 y 3 semanas, lo que significa que una persona puede ser contagiosa incluso antes de presentar síntomas claros.
Síntomas de la Neumonía causada por Mycoplasma Pneumoniae
A diferencia de las Neumonías típicas, los síntomas causados por Mycoplasma Pneumoniae son más graduales y menos severos al inicio. Por ello, a menudo se denomina Neumonía Atípica.
Principales síntomas respiratorios:
- Tos persistente, generalmente seca y sin flema, aunque en casos avanzados puede producir esputo
- Dolor de garganta, similar al de una Faringitis
- Congestión nasal, aunque leve, puede acompañar la tos
- Dificultad para respirar, común en casos moderados o severos
Síntomas generales:
- Fiebre moderada, entre 37.5°C y 39°C
- Malestar general que incluye Fatiga, debilidad y Dolores Musculares
- Dolor de Cabeza frecuente en los primeros días de infección
- Sudoración nocturna
También hay otros menos comunes como dolor de oído, irritación o dolor en los ojos, rigidez articular, protuberancias en el cuello, respiraciones rápidas, y erupciones en la piel.
Complicaciones posibles:
Aunque rara vez, Mycoplasma Pneumoniae puede causar complicaciones graves como:
- Neumonía severa con infiltrados extensos en los pulmones
- Meningitis, Encefalitis o Mielitis (inflamación del sistema nervioso central)
- Miocarditis (inflamación del corazón)
- Eritema multiforme, una reacción cutánea
Diagnóstico de la neumonía por Mycoplasma Pneumoniae
El diagnóstico oportuno es fundamental para distinguir esta infección de otras Neumonías causadas por virus o bacterias típicas.
Los métodos diagnósticos más comunes incluyen:
- Evaluación clínica: los médicos evalúan los síntomas característicos, como tos seca persistente y fiebre moderada. La auscultación pulmonar puede revelar sonidos anormales, pero estos suelen ser menos marcados que en la neumonía bacteriana típica
- Pruebas de laboratorio: incluyen Serología, para la detección de anticuerpos específicos (IgM e IgG) contra Mycoplasma Pneumoniae, y PCR para identificar el ADN del patógeno en muestras respiratorias
- Radiografía de Tórax: aunque no específica, puede mostrar infiltrados difusos o áreas localizadas de inflamación.
- Cultivo bacteriano: poco común debido al tiempo prolongado que requiere el crecimiento de Mycoplasma Pneumoniae.
Tratamiento de la Neumonía por Mycoplasma Pneumoniae
La mayoría de los casos de Neumonía causada por Mycoplasma Pneumoniae tienen un pronóstico favorable, especialmente si se tratan adecuadamente. El tratamiento incluye el uso de antibióticos específicos, ya que los síntomas no suelen desaparecer con terapias comunes para resfriados o gripes.
Antibióticos recomendados:
- Macrólidos: son la primera línea de tratamiento, especialmente en niños y adultos jóvenes.
- Tetraciclinas: útiles en adolescentes y adultos, pero no se recomiendan en niños menores de 8 años debido a posibles efectos secundarios en el desarrollo dental
- Fluoroquinolonas: opciones en adultos, pero deben usarse con precaución debido a posibles efectos adversos
Tratamiento sintomático:
- Antipiréticos: para controlar la fiebre (paracetamol o ibuprofeno)
- Hidratación: es esencial para mantener la recuperación
- Reposo: reducir la actividad física para permitir la recuperación pulmonar
Es fundamental consultar a un especialista en Broncopulmonar para recibir el diagnóstico adecuado y seguir las indicaciones correspondientes, especialmente si se identifican algunos de los síntomas mencionados.
Prevención de la infección por Mycoplasma pneumoniae
Aunque no existe una vacuna específica contra Mycoplasma pneumoniae, algunas medidas pueden reducir significativamente el riesgo de infección:
- Higiene respiratoria: cubrirse la boca al toser o estornudar, así como, usar mascarillas en entornos con alta incidencia
- Limpieza frecuente de manos: utilizar agua y jabón o soluciones a base de alcohol
- Evitar el contacto cercano: en caso de presentar síntomas, limitar la interacción con otras personas.
- Refuerzo del sistema inmune: mantener una dieta balanceada, realizar actividad física moderada y evitar hábitos perjudiciales como el tabaquismo
La Neumonía causada por Mycoplasma pneumoniae es una infección respiratoria común que, aunque generalmente leve, puede complicarse si no se diagnostica y trata a tiempo. Reconocer sus síntomas característicos, junto con un diagnóstico preciso, es clave para iniciar un tratamiento adecuado. Además, implementar medidas preventivas puede ayudar a reducir la transmisión de esta bacteria en comunidades y entornos cerrados.